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Años 30, cuando los liberales comenzaron a modernizar la educación

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Años 30, cuando los liberales comenzaron a modernizar la educación


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En 1930, luego de tres décadas de gobiernos conservadores, fue elegido presidente el liberal Enrique Olaya Herrera. Con él inició una etapa de profundas reformas sociales, incluido el sector educativo.

Un ejemplo de los primeros esfuerzos que comenzaron a gestarse en Colombia para centralizar el sistema educativo nacional, hasta entonces atendido principalmente por los entes departamentales, es el Decreto 1487 del 13 de septiembre de 1932, que buscaba ofrecer mayor calidad, cobertura y pertinencia.

Este documento, del cual existe una copia original en el Archivo Central e Histórico de la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá (Archivo Facultad de Matemáticas e Ingeniería), muestra, entre otros temas, los primeros esfuerzos para incrementar la calidad de la educación rural.

Se observa, también, el deseo del Gobierno de establecer las primeras Escuela-Tipo, tanto en Bogotá como en las demás capitales departamentales, en las que se instalarían los servicios que se usarían como modelo para las demás escuelas en el país; asimismo, estableció nuevos métodos educativos, en principio, de carácter experimental.

El Decreto, además, estableció que la educación primaria debía empezar a los siete años de edad, y que los niños entre los cinco y los siete años podían acceder a jardines o escuelas infantiles de carácter oficial.

Otro cambio fue que los cursos 5º y 6º de primaria pasarían a ser identificados como cursos de escuela complementaria, orientada hacia la formación de oficios y artes para aquellos jóvenes que no tenían aspiraciones de seguir en la educación secundaria.

Este decreto y otros que se publicaron durante los gobiernos de Olaya Herrera y López Pumarejo permitieron, por ejemplo, equiparar la educación recibida por hombres y mujeres, que hasta entonces era diferenciada. Además, permitió que la función educadora pública la asumiera, en primer término, el Estado, relegando paulatinamente a la iglesia católica de esta tarea.

Durante veinte años (décadas de los treinta y cuarenta) los avances educativos de corte liberal se hicieron palpables incluso en la educación superior, con la consolidación de la ‘Ciudad Blanca’ o ‘Ciudad Universitaria’ en Bogotá, pero el retorno de los gobiernos conservadores ralentizó o estancó varias iniciativas progresistas en el sector para años posteriores.

Apoyo documental de consulta

(30/11/2020/Textos: Carlos Andrey Patiño G./Diseño: Christian C. Rojas).